De boca en boca y de mano en mano
Comuneros de Viudas vecinos y por llegar:
Noticias trágicas fueron las que salieron de las urnas este primero de Julio; los rectos comuneros de estas dos musas: Viudas y La Realidad, empezaron a vivir noticias terribles con extrañeza de sospecha la noche de ese día: (¿ ?).
La jactancia sórdida avasallo, atropello y maltrato la voluntad comunal: ¡Que horror! ¡Que cinismo! ¿Que ironía es esta, volvimos a la tiranía del pasado; la que vivieron nuestros padres y nuestros abuelos…? Amanecimos con bastante pánico el día siguiente: los cangrejos nos impusieron su marcha; mucho empeño tuvieron en decirnos; que la reversa es cambio y nos han hecho llegar hasta atrás; donde empieza el túnel del mal aliento.
Nuestra hermana, la gallarda, murió ese día de apoplejía en la víspera, al pie de la plaza y nuestro hermano el bravo de la cuadrilla no quiso salir al ruedo y le pidió al de acaballo y rejón, que abandonara el ruedo; para que el mixton de buen tono, saliera precipitado y bramando: sano y salvo; a estropear y tronchar la democracia sembrada en la jornada de ese día. ¡Que vileza de hombre! Proponer que los mexicanos renunciemos a lo que tenemos derecho, esa propuesta es de enanos, timoratos y pávidos.
Los comuneros de estas dos celebridades territoriales, se despertaron el siguiente día, con sus corazones quebrados por la hipocondría; sus miradas perdidas en el éter y sus bocas preguntando: ¿Sufriremos otra vez la tortura, el sadomasoquismo de los más venales y corruptos, sepultureros de la democracia?
Los sórdidos y cicateros vecinos y adjuntos de Viudas han estado explayando su parecer diciendo: ¡Andrés tiene y tendrá pueblo; pero Enrique tiene enemigos y tendrá más: Como se ve y se vera…!
¡Cuando pensamos que pudimos haberlo evitado! ¡Ya sabíamos que clase de individuo era! ¡Con que hubiésemos informado a nuestras familias de un parte, solo de una parte de las cosas que se sabían! Si los nuestros hubieran sabido que clase de persona era, no nos habría ocurrido esto: La desgracia de volver a instituir a los depredadores de la democracia. Con ellos, se perdieron 70, o mas años de ejercicios democráticos; setenta años de vivir un régimen de simulaciones, simulacros, disimulos y pantomimas.
Los comicios de aquellos años, daban a los elegidos por el método cáustico (gánale al PRI y otras mordacidades…) un poder omnímodo y una conducta ominosa, generando con todo ello: la inmovilidad social y económica. El corolario de aquellos desafortunados días (de vivir fuera del presupuesto, era vivir en el error) origino la fuerte corriente migratoria para con los vecinos del norte, y el olvido social mayúsculo para con los pueblos autóctonos que perviven de milagro.
Amigos, signatarios y curiosos: La voz de “Yo soy 132” es otro grito, es sin duda, una voz mas renovada y joven que quiere otro país y ha salido a gritar y a votar contra los simuladores, los oportunistas y los utilitarios que fingen el cambio democrático con farsas electoreras. “Yo soy 132”, propone un cambio de conciencia y de actitud ante lo anacrónico y extemporáneo. Es otro signo de protesta de un grupo social instruido –(como lo fue el Ateneo de la Juventud)- que pone otra vez en entredicho la organización social de las apariencias.
Los jóvenes, encontraron un aburrimiento electoral; en sus abuelos y padres que vivieron la primera dictadura dura del PRI y laxa hasta los años finales del siglo XX, y hoy, en el 2012, pretende este partido regresar por sus fueros proponiéndoles a los comuneros de Viudas y La Realidad acepten a un lobezno para que haga del rebaño una fiesta luperca.
La propuesta teórica del PRI, -resulta a los ojos de los “Yo soy el 132”- un engallamiento que niega la realidad, existente de los que proponen un cambio y los que se resisten a cambiar: (liberales y conservadores). Así pues, el “Yo soy el 132” esta obligado a romper y acabar con la estructura draconiana del concubinato bipartidista de estos tiempos.
“Yo soy el 132” incuba una propuesta renovada; para transformar las relaciones económico-sociales, ahogadas ahora con la algoritmia draconiana y mediática. El cuadro de contradicciones a resolver es bastante complejo, hay un hartazgo de poder en la lid conservadora, un fastidio e indiferencia en los desarraigados y un frenesí en los liberales. Dos de esas tres fuerzas se disputan el mercado de los indiferentes en cada proceso electoral. Hoy, “Yo soy el 132” se desmarca y decide por su dinamismo, acotar al poder mediático y sensiblero de los medios de información que viven de lo que callan por instrucciones facultativas de un Estado opresor.
Con imaginación, irrumpen en la contienda electoral, sentían que se asfixiaban, rechazaron la engañifa del candidato mediático, y se constituyeron en comunicadores pre activos de email, twiter, facebook, etc; etc, etc. Con ello, minuto a minuto han podido encontrar y exhibir la cara oscura de los que se oponen a un cambio por la vía democrática.
Viudas y su convecina La Realidad, necesitan como ayer, una nueva propuesta social para la convivencia pacifica y armónica; se necesita acotar con instrumentos jurídicos la violencia institucional.
¿“Yo soy 132” es un grito de angustia, zozobra y desazón, que se levanta para demandar equidad: justicia, imparcialidad, honestidad, legalidad y legitimidad? ¿“Yo soy 132” es un fuerte caudal de aguas torrenciales que están bajando al río, río que esta a punto de desbordarse?
¿“Yo soy 132” es una ola marina, un tsunami, una fuerte marea que esta moviendo las placas tectónicas de la costa chica y la costa grande, y van sus aguas tierra adentro?
¿“Yo soy 132” es una fumarola de un volcán que esta por estallar? ¡Cuidado!
MONTEPIO DE ANUNCIOS
Seamos hombres de ciudad y crezcamos con ellas; solamente así podremos conocer nuestros derechos y obligaciones. En la ciudad se es ciudadano desde antes de nacer y las obligaciones empiezan a los 18, años.
“El petróleo es nuestro”: a partir de que el petróleo fue nuestro, empezó el desarrollo social y económico de nuestro país: se silenciaron los gavilleros y los generales, empieza la urbanización de este país, la educación y el adiestramiento gratuitos, la tierra paso a ser del que la trabaja, se abrieron caminos sin alcabalas.
El hombre colonizado viven fuera de Viudas: vive en la comuna de La Realidad, depende de los medios informativos mediáticos; no tiene voluntad propia, cree las ficciones de la televisión, el cine, las encuestas a modo, cree en el chupacabras, cree en la cuarentena de la gripe aviar y vacuna a su gallo copetón con votos, vive adorando a los muertos resucitados.






