El Tintero (Re-cargado)
¿Hay? ¿No hay?, o ¡ay!
EDUARDO VALENCIA BARRERA*.
La moneda está en el aire. La neta es que no hay nada para nadie… Bueno, sólo para los que realmente han trabajado y no agandallado. Que no le digan que no le cuenten, encuestas van y encuestas vienen y el mundo no se detiene.
Lo fundamental es analizar todas las opciones y definir en conciencia porque, luego, no nos la acabamos con la consecuencia.
Serán meses de reflexión y análisis para definir, realmente, qué queremos para nuestro país. Ojalá gane la inteligencia y no la apariencia.
Y ya en todo el país se preparan las huestes de cada uno de los mil partidos que tenemos; sí, sí, me han dicho un millón de veces que no sea exagerado.
Y aunque son muchas siglas las que nos presentan en la baraja electoral, lo cierto es que la contienda es entre la derecha (PAN-PRI) y la izquierda (PRD-PT-MC)… El Pañal, a la basura, está sucio.
No porque todos los demás estén muy limpios, ¡eh!, es un hecho que todos los partidos le han quedado mucho a deber a la sociedad. Lo malo es que para contender hay que hacerlo por alguna de las siglas antes mencionadas. Ni hablar.
Y como, al parecer, Jaime Nunó y Francisco González Bocanegra se equivocaron al decir que “un soldado en cada hijo te dio”, ya que debió decir: un candidato en cada hijo te dio, sobre todo en Zacatecas, pues el circo anda a todo lo que da.
Claro, ahora nos llenan de encuestas, encuestitas y encuestotas y, obvio, sin desestimar, los que saben, como Lindsay Rogers dicen que las encuestas no toman en cuenta la resistencia de la gente a revelar a extraños sus sentimientos personales profundos.
Además, los encuestadores son incapaces de comunicarnos la intensidad de los “sí” y los “no” que ellos afirmar oír.
Unos puntos más, a reserva de irlos ampliando conforme siga el proceso que, como ya se ha dicho, está en el cascarón: Observadores como Blumer señalan que “con demasiada frecuencia se va demasiado lejos al interpretar los resultados de una encuesta”.
Por ejemplo, una única encuesta nada dice acerca de la estabilidad de una opinión y, tal vez, una serie de encuestas realizadas durante un periodo muestre variaciones significativas al respecto.
Blumer critica a los encuestadores de la Opinión Pública por limitarse a sumar las opiniones de los individuos separados e ignorar el hecho de que individuos y grupos no son semejantes en cuanto a su influencia y, por tanto, tampoco lo es su efecto sobre la opinión pública.
Como lo señalan Roll y Cantril, “una encuesta puede ser aproximadamente tan reveladora como una instantánea tomada en el trecho inicial de una carrera de caballos, que nada dice acerca de lo que ocurrirá en la línea de llegada”.
Además, a menudo hay precipitación para obtener los datos, antes de que las opiniones hayan cristalizado realmente acerca de una cuestión, problema que George Washington advirtió ya hace varios siglos:
“Sólo en grandes ocasiones y cuando se ha concedido tiempo para la reflexión fría y cauta puede conocerse la voz real de la gente”. Ya ven: Que no le digan, que no le cuenten…
Lo que sí debería ya estar analizando la población es a cada uno de los pretensos a la presidencia de la República, así como a un escaño y a una curul. Sí, porque los ejes centrales, en el marketing político, se componen por la fuerza política y el candidato en cuestión, además de la oferta política.
Y cuando hablamos de marketing político nos referimos a la mezcla electoral. El candidato debe ser la mejor elección que el partido puede tener y deberá de contar con:
1.- Acceso a las fuentes que inician los procesos políticos dentro y fuera del partido, (comités, líderes, senadores, diputados).
2.- Cercanía y acceso a los medios de comunicación colectiva.
3.- Influencia sobre los grupos del partido y la sociedad.
4.- Habilidad para obtener apoyo de grupos privados.
5.- Relación con expertos y analistas políticos.
6.- Recursos personales o capacidad para obtener financiamiento.
7.- Credibilidad y construcción de una imagen sólida.
¡Ah!, pero un punto que todos, absolutamente todos deberíamos analizar a profundidad son los ejes de la imagen del candidato: Honestidad, experiencias, solidez, realidades y firmeza. No more. Claro, si usted conoce a alguien con esas características, pues ni lo piense, vote por él o por ella.
De ahí las preguntas: ¿Hay? ¿No hay? O tendremos que exclamar al unísono: ¡Ay!
Lo que dicen ¡Los Ciberfans!
De la burocracia de la Secretaria de Finanzas:
Es necesario que tus lectores de las redes sociales estén enterados -y habrá quien recuerde- que en su época de tesorero del Ayuntamiento de Zacatecas, que presidio el entonces perredista Miguel Alejandro Alonso Reyes, el ahora flamante precandidato neopriísta y ex secretario de Finanzas de la administración estatal actual, Alejandro Tello Cristerna, tiene en su récord personal haberse robado el Mausoleo de la Familia Hoyo, en el cementerio de La Purísima. Un abuso de autoridad.
¿Esa es la calidad moral de quien pretende ahora representar en el Congreso de la Unión al pueblo de Zacatecas?
Y no sólo eso, sino que también es el artífice, junto con el “alfombra” del Oficial Mayor del (des) gobierno estatal, Le Roy Barragán Ocampo, en la reducción ilegal de sueldos y compensaciones de los trabajadores. ¡Qué asco de funcionarios!
*Comunicólogo.
evalenciabarrera@hotmail.com evalenciabarrera@yahoo.com.mx lito_62@yahoo.com.mx En Facebook: Lalo Valencia y/o Eduardo Valencia Barrera.



reto
Señor Eduardo Valencia, esperando que también se tome en cuenta mi comentario lo envío.
Para la mayoría de los Zacatecanos tenemos más confianza en nuevos rostros en la política ya que esto también se transcribe en nuevas maneras de trabajar por lo que apoyamos la nominación del Contador Alejandro Tello para Senador, estamos seguros que Zacateas saldrá ganado. Muchas gracias por su atención.