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Terminan las campañas y con ellas la guerra sucia 

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EN CAMPAÑA | Por El Celta

Llegó el primero de junio y terminan las campañas. El tiempo terminó y todos los actores se preparan para la jornada electoral del próximo domingo. El balance resulta negativo, ya que en la campaña predominó todo lo menos la propuesta.

Con el final de esta etapa esperamos que termine la polarización social que algunos actores políticos han propiciado, ya que a partir del lunes, una vez conocido el resultado de las elecciones, todos, sin excepción, tendrán que ver por la reconstrucción del orden social.

El juego por alcanzar el poder, convirtió el proceso electoral en un escenario por nadie deseado. Si bien es cierto, no es poco lo que está en disputa, también es cierto que Zacatecas debe estar primero que los intereses de los que se lo pelean.

Los buenos contra los malos, pero a ciencia cierta nadie sabe quiénes son los buenos y quienes los malos. La guerra sucia fue la gran protagonista electoral. Espionaje telefónico, filtraciones de conversaciones, plumas y gacetilleros pagados para destrozar no sólo al adversario, sino también para terminar con la familia y la familia de los opositores.

Compra de voluntades y conciencias; traiciones políticas, de negocios y hasta familiares; manipulación de la voluntad ciudadana; amenazas y cobro de facturas por favores realizados en el pasado; chantajes políticos, económicos y periodísticos; y muchas y muchas cosas más que no se vieron, fue lo que predominó en una campaña que se caracterizó por la acción de prostitución de la política.

Todo ello llega a su fin este miércoles. Ahora los zacatecanos tienen la enorme tarea de reconstruir el tejido social; los ciudadanos de bien, que son casi todos, deben asumir la corresponsabilidad con el gobernador que resulte electo para lograr disminuir a su máxima expresión la pasión, la disputa y la confrontación.

A partir del próximo lunes, no debe caer vencidos ni vencedores, debe existir la coherencia para sumar a un solo equipo a todos los hombres y mujeres que estén decididos a lograr la transformación que requiere Zacatecas.

No es con acciones que envilezcan más la política, sino con actitudes de sumar y construir para lograr una ruta que nos lleve a la paz, si, la paz social, la paz institucional, la paz con rumbo que quieren y anhelan los zacatecanos.

La experiencia de la campaña deja muchos lastimados, familias divididas y separadas por la política; amigos irreconciliables que ahora se confrontan por defender un proyecto político que a la vuelta de unos días, dejará de ser su bandera para ser la de todos, y hablamos del proyecto ganador.

A partir del lunes, el maestro tiene la obligación de seguir enseñando, sea cual que sea su militancia; el lunes, el médico tiene la responsabilidad de atender al enfermo, sea cual sea su color partidista; el abogado debe seguir asumiendo la responsabilidad de abanderar las causas de los inocentes; el campesino tendrá que seguir trabajando en su tierra; en síntesis, todos, sin excepción, tienen que seguir construyendo el Zacatecas unido y de trabajo.

Atrás dejamos los chantajes, la manipulación y los señalamientos de corrupción de todos los actores políticos; ya existen las denuncias respectivas en las instancias correspondientes, esperamos que el ministerio público haga su trabajo, y si encuentra responsables, que lo haga responder.

Zacatecas debe entrar ahora en la etapa de la reconciliación, de la paz y la armonía; ya no hay tiempo para dar cabida a los que vienen a destrozar y o mandan mensajes de otra ciudad asustando a los demás, o cobrando facturas.

Hoy todos los como uno, los zacatecanos deben alzar la voz, acudir a las urnas y expresar la idea que de la paz queremos todos. Existen tres rutas claras para caminar, es tiempo de elegir la que mejor creamos que resulte a la entidad en los siguientes cinco años. Hay riesgo, garantía y medianía. Ahora el tiempo es el de los ciudadanos. Llegó el tiempo de la reconciliación.

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